Basura en la vía pública bajo la lupa: aprueban nuevas medidas contra infractores en CDMX
La aprobación de las modificaciones legales ocurrió durante la clausura del Segundo Periodo Ordinario de Sesiones del Congreso capitalino. La reforma endurece las sanciones aplicables a las personas que tiren, arrojen o abandonen basura, residuos, desechos, objetos o sustancias en espacios públicos, una práctica que autoridades y especialistas han vinculado con problemas ambientales, sanitarios y de infraestructura urbana.
Al presentar el dictamen, la diputada Frida Jimena Guillén Ortiz señaló que la acumulación de residuos en calles, barrancas y espacios públicos contribuye al deterioro del entorno urbano y favorece la proliferación de fauna nociva, además de incrementar el riesgo de inundaciones durante la temporada de lluvias. La legisladora recordó que previamente el Congreso había impulsado medidas para fomentar la separación de residuos y reducir el uso de plásticos de un solo uso.
Sin embargo, reconoció que los tiraderos clandestinos continúan presentes en distintas zonas de la ciudad, particularmente en alcaldías con intensa actividad comercial o con características geográficas complejas, como Cuauhtémoc, Álvaro Obregón e Iztapalapa. La permanencia de estos puntos de acumulación de basura evidencia que el problema va más allá de las sanciones y requiere una estrategia integral de gestión de residuos.
Durante el debate, Guillén Ortiz admitió que el endurecimiento de castigos no resolverá por sí solo la problemática. No obstante, argumentó que la medida permitirá a las autoridades contar con mayores herramientas para intervenir y fortalecer las acciones de concientización ciudadana, así como inhibir conductas que afectan el espacio público.
La discusión también puso sobre la mesa las deficiencias en algunos servicios de recolección. La legisladora señaló que en diversas colonias persiste la práctica de abandonar residuos en la vía pública cuando los camiones recolectores no pasan con regularidad, situación que refleja retos operativos pendientes para los gobiernos locales y las autoridades responsables del manejo de desechos sólidos.
Por su parte, el diputado Israel Moreno Rivera respaldó la reforma al considerar que tirar basura en espacios públicos genera consecuencias visibles para millones de habitantes. Entre ellas mencionó coladeras tapadas, encharcamientos, inundaciones, focos de infección, proliferación de fauna nociva y deterioro de áreas comunitarias.
El legislador sostuvo que la modificación legal busca fortalecer la cultura cívica y promover la corresponsabilidad social, más que incrementar el castigo por sí mismo. Asimismo, afirmó que la reforma representa una acción concreta para garantizar el derecho a un medio ambiente sano y mejorar las condiciones de habitabilidad en la capital.
Aunque la medida fue respaldada por la mayoría de las fuerzas políticas, especialistas y organizaciones ambientales han señalado en diversas ocasiones que la efectividad de este tipo de reformas dependerá de la capacidad de las autoridades para vigilar su cumplimiento, mejorar los sistemas de recolección y fortalecer campañas permanentes de educación ambiental. De lo contrario, el riesgo es que las sanciones queden limitadas al ámbito normativo sin traducirse en cambios significativos en el espacio público.
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